martes, 6 de abril de 2010

¡Funciona!

Que la astrofotografía es una ciencia en donde la suerte no juega ningún papel es una realidad más que demostrada; mi experiencias con el SkySensor 2000 de Vixen y con el sistema de autoguiado CCD Luna QHY-5 + PHD Guiding me lo han terminado de confirmar.

Tras varios intentos frustrados, no hay nada como leerse los manuales y preguntar a aquellos que saben de esto. Y así lo hice, con resultado totalmente satisfactorios. El pasado Jueves Santo, fue de esas noches en las que todo sale bien, y tengo que decir que no por casualidad.

El SkySensor 2000 de Vixen es, sencillamente, magnífico, y mejora aún más con una buena puesta en estación a la Polar. El proceso es sencillo: alineamos con una par de buenas estrellas de referencia de las 35 de que dispone la base de datos, y ya está. Yo además, utilicé con éxito el catálogo SAO que también tiene el equipo, con 422 estrellas de magnitud mayor de 4, aprovechando que Cartes du Ciel, tiene entre sus catálogos opcionales, el catálogo SAO de modo que puede conocerse el número de este catálogo asignado a cualquier estrella del cielo. Así, basta con localizar una estrella cercana al objeto que buscamos, anotar su número SAO que nos da Cartes du Ciel, e introducirlo en el SkySensor 2000. Entonces, corregiremos las pequeñas desviaciones que pudiese haber en la posición y cuando la estrella este en el centro del ocular, alineamos con ella. De esta forma, habremos tomado como referencia una estrella muy cercana al objeto, con lo que cuando lo busquemos con SkySensor 2000 estará, con toda seguridad, en el ocular.

Igual sensación me produjo el autoguiado con la combinación CCD Luna QHY-5 + PHD Guiding (ahora entiendo lo que dice el autor del programa sobre el significado de PHD, "Push Here Dummy") y es que es casi imposible que el autoguiado no funcione. Si se siguen las instrucciones que acopañan a la cámara CCD Luna QHY-5 sobre la cámara y el programa, el éxito esta asegurado. Mis primeras experiencias fueron con autoguiados de 3 minutos a primer foco, con resultados muy buenos.

Ahora sólo queda por dilucidar qué cámara voy a emplear para astrofotografía, si la Canon 350D o la Canon 1000D. Hasta el pasado Jueves, tenía claro que la 350D, pero al aumentar los tiempos de exposición me han aparecido las famosas "ronchas" Canon características de esta modelo, que antes, con tiempos menores de exposición, no tenía. La solución esta clara; la próxima salida probaré las dos cámaras sobre el mismo objeto (M101) en las mismas condiciones, y aquella que de el mejor resultado será la elegida.

Os iré informando de los resultados.

Hasta pronto,
Ramón

viernes, 26 de marzo de 2010

Experiencias con el sistema GOTO SkySensor 2000 de Vixen

Que duda cabe de que los manuales están para leérselos. Esa parte, bastante importante dentro del proceso de aprendizaje, fue la que me faltó por completar cuando la pasada y fría noche del 13 de marzo salí a probar mi nuevo y flamante sistema GOTO SkySensor 2000 de Vixen.

Y es que no hubo manera. Yo iba con mis estrellas de referencia bien localizadas para hacer el alineamiento, pero desgraciadamente no fue suficiente, algo que quedó patente muy pronto, cuando el tubo apuntaba a cualquier sitio menos a donde se le pedía. Y fue imposible en toda la noche hacerlo entrar en razón.

Más tarde, y ya en casa, me propuse resolver el enigma, y lo cierto es que mirando más detenidamente el manual, encontré el problema. Me había faltado posicionar el telescopio en lo que el manual llama "Initial position", que no es mas que una posición de partida en la cual le dices a tu montura que el tubo esta en horizontal y apuntando al Oeste. La primera en la frente.

Pues nada, pongamos la dichosa Initial position y a trabajar. Y aquí apareció la segunda sorpresa. Ya escamado con el primer renuncio, profundicé antes con disciplina en el manual, y me encontré con que además, la montura tenía que hacer un ejercicio de contorsionismo sin igual, de tal suerte que al apuntar con el tubo en horizontal y hacia el Oeste (Initial position), el motor de la declinación debía de quedar hacia arriba. ¡Imposible!. Esto chocaba con mis conocimientos más elementales de montaje de la montura Vixen GP, en donde los tornillos que aseguran el tubo a la montura debían de quedar siempre a la derecha según se miraba hacia el Norte, por lo que al girar el tubo hacia el Oeste el motor de declinación siempre quedaba abajo, y no arriba como pedía el manual.

Y aquí es donde ya uno tiene que echar mano de los expertos, que siempre aparecen. Gracias a Sergio de Buenos Aires, a Jorge, a Jaime de Lunático y a Ignacio de Óptica Roma el enigma se resolvió pronto. Realmente, la posición de la declinación a la hora de montar el tubo no es importante, y la advertencia del manual de la Vixen GP respecto a los tornillo es únicamente una recomendación para manejar más cómodamente la montura con el reflector, ya que de esta forma los mandos quedan más a mano. Sencillamente. Así que a girar la declinación 180 º y resuelto.

Y con estas me fui tan contento a montar el telescopio. Ahora ya partiendo de la "Initial position" y con la declinación girada 180º. Y... nada de nada. La montura seguía apuntando a cualquier sitio, aunque eso sí, siempre errando de la misma forma.

En este punto es donde uno se lo plantea todo. Y gracias a eso, ya que dudo que de otra forma hubiese podido dar con la respuesta. Empecemos desde lo básico; repasemos las coordenadas de mi punto de observación y de la hora que he introducido en el SkySensor. Todo esta bien, todo esta bien, no, todo esta mal. SkySensor 2000 es el único software que conozco que primero te pide la longitud y luego la latitud. ¡Tenía cambiadas la una por la otra, con lo que le estaba diciendo a mi montura que estaba observando desde algún lugar a -3 grados de latitud y 45 grados de longitud, más o menos en algún punto de las costas de Somalia!.

El resto ya tiene poca historia. Cambiar las coordenadas y a funcionar, y muy bien por cierto. Las pocas pruebas que pude hacer antes de que se nublase fueron muy satisfactorias, de modo que con un sólo punto de alineamiento a Capella el tubo quedaba muy muy cerca de los objetos que le pedía. Esta claro que el que resiste vence, y especialmente en astronomía. Y con un poco de ayuda pues mucho mejor, claro.

En el siguiente post, os comentaré mis primeras experiencias con el autoguiado, espero que para Semana Santa. ¡Que pasión!.

Buenas vacaciones y nos vemos pronto.

Ramón

domingo, 28 de febrero de 2010

COMPUTERIZAR LA MONTURA Y AUTOGUIAR

Pues eso, que después de 8 años he decidido computerizar mi montura, montando un sistema de localización tipo GOTO e intentar el autoguiado, mediante una CCD con un refractor en paralelo sobre el telescopio.

Hay varias razones para esta decisión. La más importante, el ahorro de tiempo que espero conseguir en campo en la localización de los objetos, sobre todo ahora que trabajo con magnitudes menores; los minutos de observación y fotografiado son cada vez más caros, y hay que aprovecharlos al máximo. Una segunda razón tiene que ver con la evolución natural del estado del arte. ¿A quién le amarga un dulce?, o dicho de otra manera, ¿quién no prefiere procesar imágenes mejores, más expuestas, con mejor seguimiento?. Y por último, ha sido importante también la aparición en el mercado de los Notebook de 10 pulgadas, que con sus baterías de 6 celdas consiguen autonomía suficiente para completar una sesión de observación sin el engorroso problema de la alimentación al PC.

Ahora el reto esta en ponerlo todo en marcha, aunque me he preocupado de elegir equipos muy probados. Para el sistema GOTO, he comprado el SkySensor2000 de Vixen, un clásico de prestigio que parece ser bastante mejor que su sucesor, el Starbook. Para el autoguiado, he optado por la Luna-QHY 5 monocroma, también una clásica que parece ir muy bien combinada con el software gratuito PHD Guiding. Por último, he tenido que hacerme con un adaptador que transforme las conexiones tipo ST4 de la CCD con las específicas de Vixen en su puerto de autoguiado del SkySensor2000.

Ya veremos si el esfuerzo, también económico, merece la pena. Tengo mis dudas. Hasta ahora, he disfrutado mucho con mis motores chinos de 100 euros, con resultados de los que estoy muy satisfecho.

Lo que hace falta ahora es que deje de llover de una vez y pueda probarlo todo. En fin, os iré informando.

Hasta pronto.
Ramón.

martes, 2 de febrero de 2010

¿Fotografiar el cielo?

¿Pero qué sentido tiene fotografiar el cielo, ahora que todo esta accesible desde la web, hasta las increíbles fotografías de Hubble?. No recuerdo cuantas veces me han hecho esta pregunta mis amigos y conocidos. Lo cierto es que nunca me ha preocupado y me empezará a preocupar el día que me la haga a mi mismo.

Detrás de la afición a la astrofotografía, hay algo mucho más importante. La pasión por la astronomía; la contemplación del universo, la belleza de lo desconocido, de lo inalcanzable. Con estos argumentos, creo que ya se puede ir entendiendo algo.

Otras veces me he encontrado con esta otra pregunta. ¿Por qué esforzarse al hacer la fotografía si al final el resultado depende directamente del equipo utilizado?. Otro error. Además de los argumentos anteriores, yo me he planteado siempre la astrofotografía como un reto técnico, una afición en la que tienes que estar muy concentrado para obtener algún resultado que merezca la pena. Siempre me ha impresionado la cantidad de cosas que pueden salir mal en una fotografía del cielo: el seguimiento, el enfoque, los tiempos de exposición, el ASA, la humedad, el viento, las luces parásitas...Por todo ello, ¡como se saborea el resultado cuando lo consigues!. Y esa es tu fotografía, con sus imperfecciones, la mejor que puedes obtener con tu equipo, a la que luego harás el mejor procesado posible. De eso se trata, no de obtener la mejor fotografía, que eso ya lo hace el Hubble, sino la mejor posible con tus limitaciones y las de tu equipo. Y os puedo asegurar que el esfuerzo merece la pena.

¿Alguna otra pregunta?.

Hasta pronto,
Ramón

viernes, 8 de enero de 2010

Sobre PixInsight LE

En el año 2004, el equipo español de desarrollo de software denominado Pleiades Astrophoto sacó a la luz una aplicación de procesado astronómico gratuito que denominó PixInsight LE. Fue toda una revolución, ya que por primera vez se podía disponer de un programa específico de procesado muy bueno y fácil de manejar, con todas las posibilidades y requisitos propios de este tipo de programas.

La acogida fue sensacional, pasando a ser en muy poco tiempo uno de los programas mejor valorados. La difusión del programa por parte del equipo de desarrollo fue muy buena e inteligente, con una página web repleta de tutoriales y con una línea directa de ayuda con los creadores del progrrama, que incluso en el anó 2005 editaron una serie de artículos en AstronomíA que a modo de tutorial explicaban, magistralmente, el funcionamiento básico del programa (veánse los números de los meses de noviembre y diciembre de 2005 y enero y febrero de 2006).

Un tiempo después, la evolución lógica de la aplicación llevó a la aparición de la versión de pago del programa que mantuvo el nombre eliminando LE, con algunas mejoras y sobretodo, con una plataforma que automatizaba muchos de los procesos que se hacían "artesanalmente" con PixInsight LE. Durante mucho tiempo convivieron ambos programas, que podían descargarse desde la web de los autores. De esta forma PixInsight LE se convertía en el mejor escaparate posible para la versión del programa de pago, gracias a los excelentes resultados obtenidos con el programa gratuito.

Sin embargo, en octubre de 2009, Juan Conejero, uno de los creadores del programa anunciaba en el foro del mismo que desde de esa fecha el programa dejaba de estar disponible en la web de los creadores, por las razones que argumentaba aquí. Esta claro que los autores tiene todo el derecho del mundo a hacer con el programa lo que les plazca, que para eso es suyo, pero yo desde luego no apruebo la decisión. PixInsight LE es mucho más que un programa para la extracción del fondo o para el tratamiento de curvas de 16 bits, que es el argumento principal que utilizan los propietarios del programa para retirarlo. Yo lo utilizo en la segunda parte del procesado, después de haber preprocesado con DeepSkyStacker y no he necesitado nunca otra aplicación. Con esta aplicación, entre otras cosas, ajusto histogramas, retoco los colores, resto el fondo del cielo, elimino el ruido en todas las escalas, aumento el contraste o proceso separadamente las nebulosas. No entiendo la decisión de retirar el programa. En fin, doctores tiene la iglesia.

Hasta pronto.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Canon 350D vs Canon 1000D

Hace tres meses, después de darle muchas vueltas, me compré la Canon 1000D, seducido por su nuevo procesador DIGIC III menos ruidoso y por la posibilidad de utilizar el modo Live View con enfoque en la pantalla, con la esperanza de resolver el problema del enfoque tan complicado en astrofotografía.

A día de hoy, y quizás a falta de algunas pruebas más convincentes, tengo que decir que estoy bastante decepcionado. El modo Live View es más difícil de usar de lo que cabía esperar, y requiere, para un uso adecuado, enfocar antes a grandes luminarias en el cielo que no siempre están disponibles. En cuanto al nuevo sensor DIGIC III, pues no dudo que será mejor que los anteriores, pero yo no he encontrado diferencias con el DIGIC II de la Canon 350D, que tan buenos resultados me ha dado.

Por el contrario, la mayor resolución de la Canon 1000D de 10 megas frente a los 8 de la Canon 350D supone más un problema que una ventaja, pues al ser el tamaño del píxel más pequeño, el sensor es menos luminoso y necesita más tiempo de exposición. Para aquellos que hacen autoguiado esto no es un problema, con dar más tiempo a cada fotograma esta resuelto. Pero para los que no hacemos autoguiado a primer foco, esta pérdida de sensibilidad es algo muy serio. Y como ejemplo, valgan estas dos fotografías de M42 tomadas de mi página web. Las dos con el mismo telescopio y el mismo ASA (800)

M42 con Canon 350D. 4 tomas de 45 segundos cada una

M42 con Canon 1000D. 8 tomas de 60 segundos cada una

El resultado es concluyente, sobre todo si tenemos en cuenta que la fotografía de M42 con la Canon 350D tiene menos exposición (180 segundos frente a 480) y está preprocesada con IRIS, que con DSS el resultado sería todavía mejor.

Aunque no todo es malo. Los resultados para campos amplios son sin embargo mejores para la Canon 1000D, ya que al hacer guiado en piggyback puedo dar los tiempos de exposición que necesito, mejorando mucho el enfoque al utilizar, no son cierta dificultad, el sistema Live View.

la conclusión es bien sencilla: Canon 350D para foco primario y Canon 1000D para piggyback.

Hasta pronto y FELIZ 2010.

Nos vemos
Ramón

viernes, 18 de diciembre de 2009

Carl Sagan (1934 - 1996)


Como dice Ángel Gomez Roldán, en su número de noviembre de la revista AstronomíA, Carl Sagan habría cumplido 75 años el pasado mes de noviembre.

Carl Sagan me impresionó siempre no sólo por sus conocimientos científicos, sino por sus ideas como humanista. Supo poner al hombre en su sitio; tan pequeño frente al universo pero tan grande al mismo tiempo, capaz de reflexionar sobre su propio origen y destino. Una aventura que el siempre definió como fascinante.

Casi todos mis compañeros de afición coincidimos en la influencia definitiva que tuvo la serie Cosmos sobre nosotros, fascinados por un mundo nuevo que Carl Sagan nos mostraba a través de esta serie de televisión, en un momento, 1980, en el que desgraciadamente este tipo de producciones no eran habituales. Carl Sagan tuvo una visión que la convirtió en la de todos, a través de una serie de 13 capítulos en donde supo transmitir y contagiar la pasión por la Historia Natural, por el Cosmos, por el origen y la evolución de la vida, por el papel del Hombre en el Universo. Hasta acertó en la música, arriegando entonces por un músico griego casi desconocido de nombre Vangelis.

No creo que nadie haya hecho jamás tanto por la Astronomía, desbordando sus límites, creando espacios nuevos. Igual que las naves Voyayer I y II, proyecto en el que participó de forma activa, están ahora mismo desbordando los límites del Sistema Solar, portando mensajes escritos por el propio Carl Sagan, hablando en nombre de la Tierra, de la Civilización.

Me pregunto como sería ahora, cuál sería su aspecto, o qué cosas estaría haciendo hoy. Imagino a Carl Sagan fascinado por la realidad de unos vehículos espaciales diseñados por el hombre recorriendo los suelos de Marte, el planeta que tanto amó. Cada persona es única, irrepetible, y su pérdida es insustituible. Pero algunas de ellas con su marcha se llevan una parte de esa luz que tanto necesitamos como guía, que nos marca el camino. Su pérdida nos dejó unas tinieblas que tardaremos algún tiempo en disipar.

Hasta pronto, Ramón.

NOTA. Para entrar a la web oficial de Carl Sagan, pulsar aquí