domingo, 13 de enero de 2019

Sobre el dibujo astronómico

Buenos días

Después de casi 20 años fotografiando el cielo, hace apenas dos años decidí tomarme un descanso y dedicarme a la astronomía observacional de cielo profundo. Creo que ha sido una buena decisión de la que, de momento, no me arrepiento.

Una de las ventajas de la astronomía observacional es que, a diferencia de la astrofotografía, ofrece más posibilidades. Por ejemplo, uno puede dedicarse una noche  a observar los objetos que nos ofrece el firmamento, sin más intención que disfrutar de su visión. O puede, por ejemplo, dedicarse a dibujar lo que está viendo a través del ocular, sin más herramientas que un papel, un conjunto de lapiceros (preferentemente de dureza B, HB y 2HC), un difuminador, una luz roja y un borrador.

Últimamente he estado mirando por la red temas relacionados con el dibujo astronómico, y tengo que confesar que he quedado impresionado. Algunas páginas como la de Jeremy Pérez (http://www.perezmedia.net/beltofvenus/) son fantásticas fuentes de conocimiento para todo aquel que quiera iniciarse o perfeccionarse en este tema. Y no hace falta irse tan lejos, en España tenemos a Leonor Ana Hernández, quien precisamente hace sólo unos meses a publicado un libro sobre el tema que contiene todo lo que necesitamos saber para hacer, con todas las garantías, dibujo astronómico (https://www.marcombo.com/dibujo-astronomico-9788426723833/).

Es verdad que pasar de la fotografía al dibujo puede parece un paso atrás, pero nada más alejado de la realidad. En primer lugar, y después de mirar mucha documentación sobre el yema, creo que, probablemente hacer un buen dibujo es más difícil que hacer una fotografía. En segundo lugar, el dibujo tiene la virtud de mostrar lo que realmente vamos a ver por el ocular, muy diferente a lo que somos capaces de captar con nuestras cámaras de fotos. Cualquier que haya hecho observaciones públicas sabe muy bien a lo que me refiero, y estoy hablando de las caras de decepción de los observadores cuando levantan la cara del ocular. ¡Cuánto daño a hecho al respecto el Telescopio Espacial Hubble y sus impresionantes fotografías!.

Por mi parte, de momento lo máximo que he hecho han sido algunos tímidos intentos en casa a modo de prueba, pero no descarto que en breve de el paso y me atreva con algún objeto sencillo en las próximas salidas. Ya veremos.

Buenos cielos,
Ramón Delgado

domingo, 6 de enero de 2019

Sobre el uso de oculares de 2 pulgadas

Aunque es verdad que hasta la fecha me he dedicado sobre todo a la astrofotografía, las contadas veces que había hecho astronomía observacional fue siempre con mis oculares TeleVue de 1.25 pulgadas, una marca de oculares de una calidad incuestionable.

Sin embargo, hablando un día con mi amigos de Telescopiomanía, estos me vinieron a decir que con una Dobson de 12 pulgadas estaba desaprovechando su potencial utilizando oculares de 1.25 para un telescopio con una apertura ya importante.

Con este consejo me puso en marcha y comencé a estudiar en la web si de verdad un ocular de 2 pulgadas podía aportar valor añadido sobre mi set de oculares premium TeleVue de 1.25 pulgadas. Lo primero que llama la atención de estos oculares es el enorme campo aparente que pueden llegar a dar, algunos con hasta 120º, lo que se traduce en un campo real en el telescopio muy grande. Para conseguir esta proeza, los fabricante se ven obligados a utilizar una gran número de lentes, lo que hace que el resultado final sea un ocular más grande (pueden llegar a mediar más 16 cm) y mas pesado (pueden llegar a pesar hasta 1 kg), lo que puede suponer una dificultad a la hora equilibrar el tubo en la montura o para determinados enfocadores, que no está preparados para soportar ese peso. Además, son más caros, con precios que pueden sobrepasar los 1000 euros. Con todas estas consideraciones, ¿merece la pena pasarse a oculares de 2 pulgadas?.

Como no lo tenía muy claro, mi objetivo fue buscar en la web un ocular con un buen campo aparente y un peso y un precio razonable, por si la cosa no funcionaba. Desde el principio, empezó a destacar sobre el resto de el ocular de la marca APM (antiguo Lunt Engineering) de 20mm con un campo aparente de 100º. Sobre todo, resultaba sorprendente la coincidencia de todos los usuarios, que en algunos casos llegaban a compararlo con su equivalente cuatro veces más caro de la marca TeleVue, o con el de la marca Explore Scientific, que cuesta el doble.

El ocular de APM es, como todos los de su categoría grande (16 cm) y pesado (700 gramos), aunque no es excesivamente caro (269 euros más envío). Para su equivalente TeleVue, estaríamos hablando de un ocular de 900 euros o de 500 euros para el de la marca Explore Scientific. Con esta carta de presentación, decidí comprarlo.

Este fin de semana he podido probar el ocular desde el patio de casa con un Dobson de 8" a f6 y unas condiciones de cielo bastante buenas. Y tengo que decir que los resultados han sido espectaculares, impresionantes. El campo aparente de 100º consigue eso que los fabricante denominan el efecto de "paseo espacial", en el sentido de que la sensación al mirar por el ocular es como el de asomarse a una gran ventana, todo ello a 60 aumentos. Por si eso fuera poco el comportamiento del ocular en los bordes fue magnífico, y su fidelidad con los colores de las estrellas fantástico. Además, tenía dudas sobre el comportamiento del enfocador con un ocular tan pesado, y sobre el equilibrado del tubo, sin que tuviese problemas en ninguno de los casos.

El resultado es por lo tanto concluyente. Este ocular aporta, sin duda, valor añadido respecto a mis oculares similares TeleVue de focal similar con un campo aparente mucho menor, una limitación inevitable en oculares de 1.25 pulgadas. Estas es mi recomendación sobre este ocular, aunque por su puesto, la decisión final es siempre tuya.

Buenos cielos y hasta pronto,
Ramón Delgado
www.ramon-astronomia.es

martes, 1 de enero de 2019

Sobre el uso de filtros para atenuar las aberraciones de color en refractores acromáticos

Recientemente he adquirido un pequeño refractor acromático muy ligero, con el objeto de tener un telescopio portable para poder montar rápidamente en una montura azimutal en sesiones de corta duración, o para poder llevarlo por ejemplo de viaje.

En estos tiempos, en donde lo que prima es tener lo último y lo más caro, lo refractores acromáticos han quedado desgraciadamente en segundo plano, ante la irrupción de los excelente (pero carísimos)refractores apocromáticos. Que conste que no tengo nada contra estos últimos, de hecho yo mismo tengo uno para astrofotografía, pero sí quiero reivindicar a los segundos: los refractores acromáticos.

sábado, 10 de mayo de 2014

El dilema: reflector o refractor en astrofotografía

Llevo ya más de tres lustros fotografiando el cielo y cada vez estoy más convencido de que hay cosas que no tiene solución.

Una de ellas tiene que ver, sin duda, con la elección entre refractor (lentes) o reflector (espejo) a la hora de fotografiar el cielo. Veamos los porqués.

Por un lado tenemos los reflectores, equipos más económicos y ligeros, con los que por un precio razonable puede conseguirse grandes focales y aperturas, es decir, equipos muy luminosos que permiten alcanzar una buen resolución con grandes aumentos, todo ello con un peso contenido que agradece mucho la montura. Problemas de estos equipos, por un lado el llamado defecto de coma, muy acusado en los bordes de las fotos y por otros el tratamiento del color en las estrellas, que a consecuencia de su gran capacidad de captación de luz normalmente quedan "quemadas" (blancas), perdiéndose de esta forma el bonito espectro de colores que nos brindan estos objetos.

En cuanto a los refractores, su propio diseño a base de lentes los hace, inevitablemente, más caros y pesados. Por estas razones, es muy difícil de disponer de equipos con grandes focales y aperturas, extremadamente caros para los que además tendremos que disponer de monturas muy robustas, también muy caras. Sin embargo, sin tenemos la suerte de disponer de un triplete apocromático, los resultados en cuanto a nitidez y color en nuestras fotos del cielo serán inmejorables. Y hablo de tripletes apocromáticos, ya que para refractores de gama más baja, será inevitable encontrarnos con los temibles problemas de las aberraciones cromáticas, que engordan nuestras estrellas (especialmente en el azul) con resultados muy poco estéticos.

Así las cosas, lo suyo sería disponer de un gran refractor triplete y apocromático, con una montura de gama alta y preferentemente en un observatorio permanente, ya que se trataría de equipos muy pesados imposible de transportar. Todo ello suponiendo que disponemos de las decenas de miles de euros que ésto nos supondría. La otra opción es las que yo práctico; si la noche viene cargada de galaxias u otros objetos débiles saco el reflector, y si por el contrario lo que toca son campos amplios o cúmulos globulares abiertos, con muchas estrellas, entones uso el refractor.Veamos dos ejemplos.

La siguiente es una foto de la nebulosa NGC 6888 en las constelación del Cisne, tomadas con un refractor TS dobletes ED de 80 mm de apertura a f7. El tratamiento del color, especialmente para las estrellas, es muy bueno, imposible de conseguir con un reflector:


Por el contrario, esta otra es una foto de la galaxia NGC 5457 en la constelación de la Osa Mayor, hecha con el reflector Vixen 150R de 150 mm de apertura a f5. Su mayor luminosidad número de aumentos permite fotografiar objetos más débiles, pero a costa de perder algo de color, especialmente en las estrellas, que quedan blancas.






miércoles, 26 de marzo de 2014

El pasado jueves 20 de marzo tuve el privilegio de dar una conferencia en la Sociedad Nuclear Española sobre Astronomía, dentro de las actividades culturales que organiza anualmente esta Sociedad.

En lo que a mi respecta, fue una tarde fantástica, que disfruté mucho hablando de los fundamentos de las astronomía observacional, desde la orientación del cielo hasta un poco de astrofotografia, rodeado de muchos amigos.

Sirvan estas líneas para agradecer a todos, organizadores y asistentes, esta oportunidad que me dieron de transmitir mi pasión por la astronomía.

Os dejo un enlace con la presentación, por si pudise interesaros.

Hasta pronto,
Ramón

Presentación SNE 20-03-2014

domingo, 15 de diciembre de 2013

Libro Vida en el Universo, de Lewis Dartnell


 http://image.casadellibro.com/libros/0/vida-en-el-universo-una-introduccion-a-la-astrobiologia-9788420674605.jpg

Alianza editorial acaba de publicar en su colección libro de bolsillo el libro Vida en el Universo, del Británico Lewis Dartnell.

Me tropecé con este libro por casualidad, cuando andaba buscando otra cosa, y una rápida ojeada fue suficiente para convencerme de que tenía que leerlo. Y desde luego que no me he equivocado. Su autor, un joven biólogo graduado por la Universidad de Oxford y doctorado en 2007 por la University College London, demuestra una frescura de ideas que se agradece mucho, con explicaciones sencillas, que encajan perfectamente en el objetivo de esta publicación: una primera aproximación a la astrobiología. Por si esto no fuese suficiente, la edición en libro de bolsillo es como siempre excelente, a un preció más que razonable de 13 euros. Perfecto para aquellos que no hemos planteado alguna vez si la vida es posible fuera de la Tierra.





domingo, 1 de diciembre de 2013

Actualización Cometa C/2012 S1 ISON (¿final?)

Tres días después del paso del cometa ISON por el perihelio, parece cada vez más claro que no ha conseguido sobrevivir a su bestial acercamiento al Sol. Demasiado pequeño y demasiado cercano a nuestra estrella.

No obstante, todavía hoy, tres días después, la familia astronómica sigue dividida, y algunos astrónomos defienden que una pequeña parte de núcleo cometario habría conseguido sobrevivir. Es difícil decantarse por una u otra opción con la información disponible en la red, aunque en mi opinión, el siguiente montaje de la secuencia del recorrido del cometa tomada por el LASCO C3 en su paso por el perihelio parecen demostrar que efectivamente, del cometa no queda nada, o en el mejor, de los casos muy muy poco. En cualquier caso, seguiremos atentos, no sea que todavía nos de alguna sorpresa.
(para interpretar correctamente la foto, tener en cuenta que el cometa entra por la parte inferior derecha, pasa por el disco solar en el centro y sale por la parte superior derecha, ya muy debilitado o inexistente)